Especialmente cuando el páncreas es invadido por tóxicos, parásitos y otros patógenos, toxinas (excremento de parásitos), la presencia de quistes parásitarios son muy comunes en los diagnósticos de pancreatitis.
Siendo los más comunes Áscaris lumbricoides, Anhcylostoma duodenale, Ncator americanus, Enterobius vermicularis, Trichinella spiralis, Strongyloides, Filarias, Eurytrema pancreático (que además porta oncovirus en el páncreas), Anasakis simplex, Giardias lamblia, Entoameba histolytica, Plasmodium, Toxoplasma gondii, Cryptosporidium sp., helmitos, gusanos, nematodos, cestodos (como las Taenia saginata o solium), trematodos. En resúmen, cualquier parásito puede llegar al páncreas y transformarse en un patógeno sin precedente. Al igual forma, focos bacteriales, virales, hongos, priones, pueden activarse dentro de esta glándula, generando problemas irreparables.
En estudios publicados la presencia de metales pesados, químicos, residuales de medicamentos, aditivos alimenticios, toxinas de microorganismos, son sin lugar a duda conjuntamente con patógenos, el origen de los daños irreparables del páncreas, produciendo la muerte de miles de personas al año. Plaguicidas organoclorados: DDT, DDE, hexaclorobenceno (HCB), pentaclorobenceno (PeCB), beta-hexaclorociclohexano (β-HCH), α-HCH, γ-HCH, oxiclordano, trans-nonacloro. Bifenilos policlorados (PCBs). Retardantes de llama: BDE 47, BDE-99 y BDE-153, han sido documentados como las nuevas causas de cáncer. Esta enfermedad es la cuarta causa por muerte por cánceres.
La disfunción de esta glándula del sistema endócrino, tiene una relación directa con el Síndrome metabólio (también conocido como estrés metabólico, Síndrome X, Síndrome plurimetabólico, Síndrome de insulinorresistencia, Síndrome de Reaven), es un conjunto de factores fisiológicos, bioquímicos, clínicos y metabólicos, que conllevan un aumento del reisgo de padecer enfermedad cardiovascular, diabetes mellitus tipo 2, resistencia a la insulina, exceso de grasa abdominal, dislipidemia aterogénica, disfunción endotelial, susceptibilidad genética, hipertensión arterial, estado de hipercoagulabilidad y estrés crónico. Actualmente el 25% de la población mayor de 25 años padece del Síndrome Metabólico, siendo la principal característica la obesidad central (localizada en el abdomen) y una resistencia a la insulina. Lamentablemente, en general las enfermedades que comprenden el Síndrome metabólico se tratan por separado, como el control de glucemia (con metformina), tratamiento de la dislipidemia, control de la hipertensión arterial, etc.
Afortunadamente, gracias a la herbolaria, hoy contamos con un plan integral natural, sin dejar residuales, activando las funciones del páncreas y por ende mejora el metabolismo. Eliminar patógenos, limpiar órganos vitales como, el páncreas, hígado, intestinos y riñones, desintoxicar metales y tóxicos es el camino adecuado para recuperar el buen funcionamiento metabólico.