BENEFICIOS:
Protector hepático: Forma parte del glutatión, el potente tripéptido protector del hígado que neutraliza los incontables compuestos que se sabe dañan el hígado.
Detoxificante: Mediante una potenciación del glutatión, la L-Cisteína mejora la desintoxicación en el hígado y en las células mediante la neutralización de ciertas toxinas, radicales libres y productos secundarios de los residuos metabólicos y hormonales.
Quelador de metales pesados: La L-Cisteína se une a metales pesados, ayudando así a su eliminación.
Antioxidante: La L-Cisteína, tanto sola como formando parte del glutatión, es un destructor muy eficaz de radicales libres. También forma parte de la potente enzima antioxidante glutatión peroxidasa.
Protector cardiovascular: A través de sus efectos antioxidantes, la L-Cisteína puede prevenir la oxidación del colesterol LDL, un factor de riesgo conocido en la cardiopatía. L-Cisteína también reduce significativamente la lipoproteína A, que parece constituir un factor de riesgo incluso mayor en la cardiopatía que el colesterol.
Mucolítico: La L-Cisteína destruye las uniones que explican la consistencia espesa del moco, ayudando así a su eliminación.
Antiviral: La L-Cisteína aumenta los niveles de glutatión en las células infectadas viralmente con más eficacia que cuando se toma el propio glutatión. Los valores elevados de glutatión celular inhiben la propagación vital.
MODO DE EMPLEO:
Dos cápsulas en la mañana, antes del desayuno y 1 cápsula por la tarde, antes de una merienda. Total 3 cápsulas por día.




